lunes, 14 de abril de 2008

Conceptos fundamentales: Azul



En la palabra azul Gottfried Benn une y sintetiza varios elementos de su poética que se complementan e interconectan de manera orgánica. Para Benn no es sólo un color en el sentido que el modernismo latinoamericano le dio a éste, o que otros poetas le han dado. En múltiples poemas aparece de diversas formas, pero será en su prosa temprana donde los diversos términos relacionados con esta palabra se presentarán incluso antes que en su poesía. A través de complejas eleaboraciones teóricas posteriores, Benn intentará esclarecer su sentido, creando neologismos que buscan traducir la fuerza y potencia de este color, que descrito así, se transforma en un concepto fundamental de su poética.




En un ensayo de 1921, Epilog und Lyrisches Ich, Benn redacta una de sus primeras tentativas para esclarecer este concepto. Allí aparece, por única vez, un primer intento de descripción a través de un complicado arabesco teórico que busca esclarecer ese poder de la palabra azul: transitorische monistische Hypertonien zur Entstehung des Gedichts. Tal descripción de lo que ocurre al interior del poema a través de la fuerza de la palabra. Al referirse más concretamente al poder explícito de la palabra azul, vuelve a usar un neologismo que en su enorme complejidad sintético-lingüística busca apresar tal poder: Zusammenhangsdurchstoßung. Detrás de esta compleja elaboración intelectual se oculta el poder eruptivo e irruptivo de la palabra poética:



Algunos años después. Nuevos trabajos, nuevas búsquedas del Yo lírico. Procesos digestivos, congestión heurística, hipertonia monística transitoria para la transformación del poema [transitorische monistische Hypertonien zur Entstehung des Gedichts]. Un Yo mito-monómano, religioso, fascinante: Dios un principio estilístico adverso, pero dioses en el segundo verso un dios en el último verso – un nuevo yo, que Dios vive: sustantivístico sugestivo.

[...]
No por nada digo azul. Es la quintaesencia de la palabra meridional
[Südliche Worte], el exponente de los complejos ligúricos [ligurischen Komplexes], de enormes valores de arrebato [Wallungswert], el medio principal para la irrupción-total [Zusammenhangsdurchstoßung] a partir de la cual empieza la auto-combustión, el ‘fanal mortal’ a través del cual los lejanos reinos se vierten para introducirse en el orden de esa ‘pálida hiperemia’.


De Lyrisches Ich (1921)

Treinta años después, en noviembre de 1950, en una carta dirigida a Dieter Wellershoff, Benn le explicará a éste el sentido de todas aquellas tentativas hiper-teóricas de su juventud con un lenguaje más accesible y comprensible:


En la época de Edmée la “Palabra meridional” [Südwort] tenía un gran valor para mí, temas y palabras circundadas de Sur me procuraban resurrección, abrían mis cerraduras — y yo fluía adelante, dentro, en medio de la azulidad, en el espacio sin nubes. Blau, “azul” — un tema importantísimo en mis procesos de elevación — hallar una palabra nueva para el azul como “un sacrílego azul” (en Englisches Café) — un “azul de esfinge sobre nieve y mar” (en Einst) quería decir pasar de un estado de rigidez y de cerrazón a uno de flujo y desenvolvimiento. Así recuerdo los decenios en que viví todo esto, y justamente esto, por cuanto sé, lo he contado en Epílogo y yo lírico, por usted mencionado.

Para Benn, la palabra y el color azul representan, entonces, la irrupción total de un mundo que está más allá de la razón y que, si uno tuviera una perspectiva psicológica, podría entenderse como la expresión psicológica, intangible, de un proceso interno del alma, del espíritu, que sólo puede manifestarse a través del poema mismo, literalmente como una erección de la escritura. Por eso, tal vez, en otro momento Benn dirá, no sin exagerar, que “la palabra es el falo del espíritu”.